CRISIS HUMANITARIA EN LAS UNIDADES PENALES

La CPM denunció la falta de alimentos en cárceles y le exigió "medidas urgentes" a Vidal

El organismo de derechos humanos advirtió que "el hambre se generaliza" en las unidades penitenciarias provinciales y le reclamó a la Provincia que haga cumplir las licitaciones para la entrega de comida. Los detalles del relevamiento.



La Comisión Provincia por la Memoria (CPM) denunció la falta de alimentos en las cárceles bonaerenses y le exigió al ministro de Justicia, Gustavo Ferrari, que tome "medidas urgentes" para resolver la problemática.

"Las licitaciones no se cumplen por falta de pago, el hambre crece y el correlato directo son las graves afectaciones a la salud por una alimentación escasa, mala y desequilibrada", sostuvo el organismo de derechos humanos, al tiempo que advirtió que "en varias unidades penitenciarias los detenidos comenzaron huelgas de hambre".

Desde la CPM recordaron que "el juzgado de ejecución de La Plata también intimó a las autoridades provinciales y penitenciarias a aprovisionar de alimentos las cárceles bajo la advertencia de sancionar económica y penalmente el incumplimiento de la resolución".

El organismo constató "en la mayoría de las inspecciones" realizadas en cárceles durante 2019 que los detenidos "padecen hambre", escenario que se agravó en los últimos meses.

"La comida que hay es poca y de mala calidad; el resto no llega. Dentro de las licitaciones contratadas, hay faltantes de alimentos que deberían ser provistos de acuerdo a ese contrato. Las empresas alegan falta de pago por parte de la Provincia", señaló la CPM.

"La situación es grave y profundiza la crisis humanitaria de los lugares de encierro en la provincia de Buenos Aires", agregó.

En ese sentido, le envió un informe a Ferrari "para que explique las razones del desabastecimiento y tome las medidas necesarias para proveer de manera urgente los alimentos previstos en las licitaciones contratadas".

También le reclamó al titular de la cartera de Justicia que "garantice la provisión de dietas especiales por razones de salud, algo que prácticamente no existe en ninguna cárcel de la Provincia, agravando las condiciones clínicas de estas personas que padecen VIH, diabetes, hepatitas, entre otros padecimientos".

Las conclusiones del relevamiento

A partir de las inspecciones y las denuncias reiteradas de detenidos y familiares, la CPM confirmó que "el hambre se generaliza en todas las cárceles provinciales".

"Hay cárceles en donde alimentos indispensables faltan desde hace meses; es muy habitual la ausencia de frutas y verduras A y B por largos períodos. La carne y pollo, que deberían proveerse todas las semanas, llegan pocas veces. En algunas unidades no hay queso desde hace un año. Leche, huevos, aceite o yerba pueden faltar por meses", enumeraron los referentes del organismo.

A modo de ejemplo, la entidad de derechos humanos recordó una inspección realizada en junio de este año en la Unidad Penal 1 de Olmos. "En ese momento, había 2.858 personas detenidas; en el depósito de comida sólo había un pallet de arroz, cinco bolsas de lentejas, once bolsas de arvejas y 6.900 kilos de harina. Algunos cortes de carne tenían un fuerte olor nauseabundo y color amarillo", denunció.

"En casi todas las inspecciones se detectan problemas de este tipo en el stock de carne vacuna: mal refrigerada o contaminada. La carne provista es mala y poca, por ejemplo, el jefe de depósito de la UP 2 de Sierra Chica reconoció que, con el abastecimiento que reciben cada vez, sólo les alcanza para cocinar con carne una vez a la semana", continuó la CPM.

Señaló además que, por la mala calidad, los detenidos intentan "reelaborar" las comidas que llegan a los pabellones y celdas, "lavándolas y recocinándolas".

La reacción de la Justicia

La CPM destacó que sus denuncias fueron reconocidas por funcionarios judiciales. En un hábeas corpus, la Defensoría General de Azul señaló que en una inspección a la UP 30 de Alvear constató una grave situación de desabastecimiento: “Hay faltante de carne desde hace seis días; tampoco hay verduras o frutas, siendo los únicos alimentos en stock fideos para una única comida, polenta y arroz, aceite y salsa de tomate”.

En su informe, el organismo sumó el testimonio de un detenido que declaró: “Desde hace tres días sólo como dos panes por día”.

La Defensoría agrega que todas las personas entrevistadas dijeron tener hambre. En respuesta a ese mismo hábeas corpus, el jefe de despacho de esa unidad informó el 18 de noviembre que en “los depósitos de la UP no cuentan con carne de ningún tipo para la elaboración de comida, ni tampoco han confirmado que día la recibirán”.

El juez de ejecución José Villafañe también confirmó que esa situación se replica en el departamento judicial de La Plata. En octubre, constató la “carencia, insuficiencia o bien la discontinuación en la provisión” de alimentos. "La advertencia del juez no tuvo ninguna respuesta del Estado", alertó la CPM.

Durante inspecciones realizadas en noviembre a 12 unidades penitenciarias, el magistrado volvió a constatar el desabastecimiento en las cárceles de La Plata, Olmos, Romero y Gorina; detectó falta de carne, pollo, queso, huevo y leche, entre otros alimentos.

En una resolución, Villafañe ordenó a las autoridades del Ministerio de Justicia y el Servicio Penitenciario Bonaerense "adoptar medidas inmediatas para el aprovisionamiento indispensable de alimentos bajo la advertencia de imponer sanciones económicas y de denunciar penalmente el incumplimiento de la resolución".

Por otro lado, la Asociación Argentina de la Justicia de Ejecución Penal expresó también en un comunicado su "consternación y sentida preocupación" porque los detenidos en cárceles bonaerenses no reciben alimentos y exhortó a todos los poderes del estado provincial y nacional a regularizar la situación.

También el Comité Nacional de Prevención de la Tortura de la República Argentina remitió comunicaciones a los poderes provinciales reclamando la resolución inmediata de la problemática.

"La falta de alimentación y la mala calidad de la comida, combinada con el régimen de vida las graves condiciones de detención, constituyen una grave afectación de los derechos de las personas detenidas, cuyo consecuencia inmediata es el peligro para la salud y el agravamiento de los padecimientos ya existentes. En estas condiciones, el peligro para la vida es inminente y el hambre se constituye en tortura o malos tratos de parte del estado provincial", finalizó la CPM.


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