AVELLANEDA

El Teatro Roma de Avellaneda tendrá un hogar para artistas mayores

El intendente de Avellaneda Jorge Ferraresi firmó un convenio para crear un hogar para artistas mayores que funcionará en el Teatro Roma.


A partir del año próximo, la Fundación Casa de la Música creará en Avellaneda el primer hogar del país para artistas mayores. Del evento participaron León Gieco, Teresa Parodi, Patricia Sosa y una decena de figuras de la música.
 
Fiel a su historia, el mismo Teatro Roma de Avellaneda que recibió a Carlos Gardel en 1933 volvió a ser el escenario de un suceso histórico para la música nacional. Ayer lunes tuvo lugar sobre sus tablas la firma del convenio a través del cual el municipio que conduce el intendente Jorge Ferraresi cede a préstamo el edificio de la Comisaría de la Mujer a la Fundación Casa de la Música. El objetivo es que funcione allí el primer hogar para artistas mayores en situación de vulnerabilidad.
 
Se trató de una fiesta colectiva que dio cierre una lucha de más de veinte años de historia y que tuvo un recital en vivo a cargo de León Gieco, Teresa Parodi, Patricia Sosa, Lito Vitale, Hilda Lizarazu, Willy Quiroga, Dora de Marinis, Peteco Carabajal, Guillermo Fernández, Claudia Puyó, Bruno Arias, Diego Boris y Celsa Mel Gowland. Además, estuvo presente en el escenario el Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel.
 
“Creo que en este tiempo hay que profundizar el debate del Estado presente”, comenzó afirmando Ferraresi.Fíjense que hoy, en campaña electoral, hay una agenda de muchísimas cosas donde la agenda cultural no está presente", dijo. "Las problemáticas de los músicos no están", dijo el intendente, quien confesó que le hubiera gustado ser músico. "Estos sectores tienen una agenda y nuestra responsabilidad es cumplirla, resolverla."
 
Ferraresi firmó frente al público el convenio que habilita a la Fundación Casa de la Música a gestionar en el Municipio de Avellaneda el primer hogar para artistas mayores en situación de vulnerabilidad económica y social. La futura “Casa de la Música” de Avellaneda podrá recibir a más de treinta artistas de todo el país a partir del primero de enero de 2024, cuando el convenio entre en vigencia. “Bienvenidos a nuestra casa, bienvenidos a Avellaneda. A nosotros nos prestigia tenerlos acá”, concluyó Ferraresi.
 
El proyecto de construir la primera Casa de la Música de Argentina nació en 2003. Cuando murió el músico Jorge Pinchevsky, el escritor Pipo Lernoud propuso la creación de un espacio de resguardo para aquellos músicos que en su tercera edad se encontraran en condiciones de vulnerabilidad.
 
A pesar de que la propuesta fue acompañada de un gran festival en el Teatro San Martín, el proyecto no pudo llevarse a cabo por más de dos décadas. Recién en junio de este año, Diego Boris y Celsa Mel Gowland convocaron a músicos de todo el país para crear la Fundación Casa de la Música y definir su edificación con la colaboración del Municipio de Avellaneda.
 
“Hoy comentábamos con León Gieco que nuestra profesión, como ninguna otra, está muy sujeta a las lógicas del mercado", dijo Mel Gowland, presidenta de la Fundación. "El éxito comercial o una tercera edad con necesidades económicas son las únicas dos opciones que tiene nuestra profesión, casi sin término medio. Este proyecto viene a reparar esa parte y señalarnos el camino a seguir.”
 
El secretario de la Fundación, Diego Boris, afirmó: "Todo lo que se hizo hasta ahora fue para cambiar el futuro de los músicos. El Instituto de la Música, el Día del Músico, Artículos en la Ley de Servicio de Comunicación Audiovisual, fueron siempre acciones para el futuro. Ahora sentimos que es tiempo de empezar a reparar las heridas del pasado que lamentablemente nuestros compañeros no tuvieron acceso a estas leyes. Estamos muy agradecidos a todo lo que es colectivo, a todo lo que es dar por el otro. Principalmente, a la acción del compañero intendente Ferraresi. Un sueño realmente concretado. Para cumplir los sueños hay que estar bien despierto porque los sueños se construyen solamente al despertar".
 
El evento comenzó con las palabras de las figuras de la música nacional presentes en el Teatro Roma que, juntas, reconstruyeron los ideales que movilizaron este proyecto. Así, Teresa Parodi afirmó:La Casa de la Música es un sueño amoroso y colectivo que tiene muchos años de lucha. Hoy la pudimos recorrer y nos emocionamos juntos con los colegas imaginándola en un futuro cercano, porque está francamente tan bien que es posible habitarla ahora mismo. Tocamos el cielo con las manos. Este sueño colectivo no sería posible sin un Estado presente, que permite igualar de esta manera y dar cabida a los sectores de más vulnerabilidad en un abrazo colectivo que también es amoroso. Esto nos devuelve la esperanza y la alegría. Tenemos la convicción de que este es el camino, con el Estado presente. Desde aquí, nosotros soñamos un mundo mejor posible”.
 
Patricia Sosa destacó la importancia de este espacio como un hogar que piensa la vejez como un momento de la vida activo, con arte y en compañía. “La Casa no solamente será un albergue para aquellos que necesiten un lugar para dormir, sino también un espacio donde los músicos puedan estar activos. No queremos hombres y mujeres grandes que sean considerados trapos viejos, queremos que tengan un espacio para poder compartir sus conocimientos. Para eso, los músicos tenemos que ser una comunidad totalmente horizontal. Esta es una cofradía de sueños que se están cumpliendo.”
 
A tono con el clima festivo que se vivía en el Teatro Roma, León Gieco recordó los años transcurridos de lucha y bromeó sobre el vínculo de este proyecto con la Casa del Teatro: “Estamos muy orgullosos de habernos puesto más o menos a la altura de la gente de teatro. Siempre, desde que nació este proyecto colectivo hace muchos años, nos comparábamos con los actores que parecían más organizados…que no es que estén más organizados, sino que son menos. Entonces, ahora estamos muy orgullosos de contar con La Casa de la Música al igual que ellos tienen la Casa del Teatro”.
 
Luego de la firma del convenio, se desplegó en el escenario un recital donde los músicos invitados cantaron un amplio repertorio de hitos de la música nacional. Entre improvisaciones sobre la marcha, cantos a coro y canciones compartidas se vivió en el Teatro Roma la sensación de estar observando a un gran grupo de amigos recordando viejos clásicos.
 
El show en vivo comenzó con Lito Vitale al piano y León Gieco en el micrófono entonando "El desembarco", donde los siguientes versos resonaron como el eco de la victoria compartida: “¿Hay alguien que bendiga esta hermosa comunión/ De los que pensamos parecido?/ Somos los menos, nunca fuimos los primeros/ No matamos ni morimos por ganar / Más bien estamos vivos por andar / Esperando una piel nueva de este sol / No pretendemos ver el cambio / Sólo haber dejado algo /Sobre el camino andado que pasó”.
 
A partir de este inicio emotivo, el micrófono viajó por el escenario y las canciones fueron acompañadas por la totalidad de los presentes. Hilda Lizarazu cantó "Inconsciente Colectivo" de Charly García. Willy Quiroqa sorprendió con una versión a guitarra acústica del clásico de Vox Dei, "Presente". Peteco Carabajal, Patricia Sosa y Bruno Arias entonaron la chacarera "Entre a mis pagos sin golpear". León Gieco regresó al centro del escenario para cantar a guitarra y armónica "El Fantasma de Canterville". Patricia Sosa también sorprendió con "Aprender a volar". Teresa Parodi guió una versión de "Como la cigarra" y Claudia Puyó entonó "Himno de mi corazón" de los Abuelos de la Nada. El recital finalizó con una versión colectiva, acompañada por el público, de "Oración del remanso" de Jorge Fandermole.
 



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