Juntos por el Cambio

Con encuestas desfavorables y a pesar de Larreta, Vidal está cada vez más decidida a saltar a la Ciudad

La ex gobernadora está al tanto de sondeos que no pintan bien para JXC y desde su entorno revalidan que la alianza "puede darse el lujo de perder" pero ella no. Por eso, buscaría el pase de Provincia a Caba. El escollo es que ésa no es la idea del jefe de Gobierno porteño y que se juegan vacantes en el PRO y la UCR.


Después de sus largas vacaciones en Cariló y Bariloche junto a su novio Enrique Sacco, parece ser que María Eugenia Vidal tiene más claro qué quiere hacer en este 2021 electoral y con datos concretos que la respaldan pero aún persisten trabas para con su idea en el marco de la estrategia de su jefe político, Horacio Rodríguez Larreta, y las internas en Juntos por el Cambio. 

En on the record, la ex gobernadora de la provincia de Buenos Aires mantuvo el hermetismo total hasta el momento respecto de qué va a decidir. En su descaso playero, fue localizada por Noticias y dijo que "no es momento de definiciones" al ser consultada sobre la incertidumbre que genera su futuro político. La idea que hacía circular en off es que anunciaría su determinación en marzo, con la salida de su libro.

Muchos ya la daban hasta hace pocos días como candidata a diputada nacional de JXC en la Provincia. Pero Vidal vio números que confirmaron su peor temor, ese que dirigentes ligados a su gestión bonaerense reiteran ante consultas en off: “Cambiemos se puede dar el lujo de perder las elecciones en la Provincia, pero María Eugenia no. Si se presenta allí y pierde, se terminó”.

La última encuesta de Management & Fit, encuestadora que supo proveer de sondeos al macrismo, reveló que el Frente de Todos ganaría si las elecciones fueran hoy en la provincia de Buenos Aires, con una intención de voto que se acerca a los 40 puntos.

El trabajo, que trascendió esta semana en medios, arroja que el 39,8% de los encuestados votaría a legisladores del oficialismo, mientras que bastante abajo aparece JXC con un 31,3% de voluntades. Un 17,7% votaría a otros espacios.

Con esos números, Vidal querría resguardar su futuro político y competir en la Ciudad de Buenos Aires, distrito que ella misma definió públicamente el lugar que "la vio nacer" en política, a diferencia de la Provincia, que sería su terreno más bien adoptivo. 

“Con más o menos margen, pero pierde. Y María Eugenia no quiere perder nuevamente”, reiteró un vocero del entorno vidalista según el portal Infocielo. Esta semana la ex mandataria, de hecho, retomó la actividad política post vacacional con una reunión con el intendente de Vicente López, Jorge Macri, nada más y nada menos que uno de los posibles beneficiados de su baja.



Es que el primo de Mauricio Macri tiene intenciones de competir de cara a ganar fuerzas para los comicios 2023, en los que le gustaría representar a JXC como aspirante a gobernador. Tiene otros posibles adversarios internos: Cristian Ritondo, que representa al vidalismo, ya dijo que busca lo mismo, y Diego Santilli es una alternativa que manera Larreta desde la Ciudad. Tampoco está del todo claro hasta dónde son amenazas y hasta dónde proyecto las afirmaciones de Elisa Carrió sobre la posibilidad de presentarse para conducir los destinos bonaerenses. 

Sin embargo, también hay escollos, de los que los que pueden trabar el cumplimiento de sus deseos a pesar del peso propio que tiene Vidal. Esos escollos quedaron a la intemperie el lunes, cuando Mauricio Macri y Horacio Rodríguez Larreta mantuvieron una cumbre a solas en una suerte de desayuno entre adversarios que compiten por el liderazgo de su espacio político, el PRO, y a través de este de la coalición entera.

En el sur argentino, donde vacacionan el ex presidente y el jefe de Gobierno porteño, ambos dirigentes tuvieron un encuentro reservado en el cual analizaron las encuestas, las candidaturas y otras minucias del año electoral. Macri le confirmó a Larreta que no será candidato pero sí gravitará en la campaña y fundamentalmente en el armado de las listas en todo el país.

Por supuesto, son las listas y sus cabezas lo que generan diferencias, y esas diferencias inciden sobre la figura de Vidal. La mayor diferencia que repercute en la Provincia es por la boleta porteña: Macri busca posicionar a Patricia Bullrich como cabeza de lista de diputados porteños, y esta última a su vez ve esa chance como un trampolín para ser presidencial en 2023. El alcalde, en cambio, quiere allí alguien de su riñón, que podría ser el ministro de Salud porteño, Fernán Quirós, o -y aquí el problema- Vidal.

Un problema para la hipótesis Vidal es que, si Macri aceptara postergar a Bullrich y Larreta lanzara a la ex gobernadora bonaerense en un regreso a la Ciudad, Martín Lousteau podría pensar -con argumentos- que otra vez buscan postergarlo.

Por eso es que el jefe de Gobierno porteño, en su esquema ideal, querría que Vidal se quedara en el barro bonaerense a pelearla y evitar ese -uno más- problema con Lousteau, que Macri aceptara resignar a la ex ministra de Seguridad y, con el camino liberado, disponer de otro aspirante para diputado porteño.

Si no hay acuerdo para todas estas variables, que involucran muchos nombres y a varios de los partidos socios de JXC, tendrán que ir a internas. Si es que las hay.


 




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