BALOTAJE

Massa: "La apertura total de la economía termina con fábricas cerradas y gente en la calle"

"El primer gran cambio que Argentina debe recorrer es la construcción de un acuerdo de unidad nacional con la definición de 10 políticas de Estado que nos den previsibilidad a largo plazo", aseguró el candidato de UxP en el Hotel Alvear. "Quiero ser el presidente que entierre la grieta", sostuvo.


El candidato presidencial de Unión por la Patria (UxP), Sergio Massa, disertó ante los principales empresarios del país en el encuentro del Consejo Interamericano de Comercio y Producción (Cicyp), donde defendió la inversión en la obra pública y el equilibrio en las cuentas públicas, a la vez que aseguró que si llega a la Casa Rosada no habrá ningún obstáculo para las compañías que apunten a abrir nuevos mercados.
 
"Antes me decían que era pro embajada (de Estados Unidos). Ahora dicen que soy pro China. Yo soy pro Argentina. Cada empresa que tenga la posibilidad de abrir un mercado, no va a tener de mi parte ningún prejuicio", subrayó el postulante peronista, quien fue aplaudido por el auditorio en distintos tramos de su mensaje.
 
Como ocurrió en el último debate presidencial en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires, Massa dio vuelta un escenario que parecía frío y convirtió al encuentro con los empresarios en un clima ameno al mostrarse abierto a las preguntas, reconocer errores e incluso hacer algunos chistes vinculados con su tos, que fue eje de la polémica planteada por el otro candidato presidencial, Javier Milei (LLA), tras el debate del domingo pasado.
 
El ministro de Economía despertó los primeros aplausos de los empresarios en el almuerzo al ser taxativo en la defensa de la inversión del Estado nacional para continuar con la obra de infraestructura en distintas provincias. "En los países más desarrollados, el 92% promedio de inversión en infraestructura la llevan adelante los Estados, no el sector privado. Porque tiene que ver con la mirada de desarrollo que debe tener un país", señaló en el encuentro realizado en el Alvear Hotel. 
 
La aparente frialdad previa se fue diluyendo y el ambiente terminó entre caras de amabilidad y conversaciones entre los empresarios sobre "la firmeza" del candidato peronista acerca del "proyecto de país que plantea". Al final del bloque de las preguntas, Massa se mostró abierto a otras consultas de los empresarios, lo que fue un momento clave porque los líderes de los distintos sectores de la producción dieron muestras de un acuerdo al candidato, más allá de los cuestionamientos a la situación actual del país.
 
Otro de los momentos más aplaudidos fue cuando Massa se diferenció de la postura de Milei sobre el comercio exterior con países como Brasil y China. "El mundo hoy está enfrascado en peleas más comerciales y de bloques que en peleas de ideologías. Hoy los bloques discuten quién le vende trabajo a quién y quién comercia con quién. Lo primero que tenemos que tener claro es que Argentina debe tener una mirada multilateralista", dijo Massa.
 
Y continuó: "Yo voy a defender todos los mercados, no me importa el color del Gobierno. Quiero exportar más a China, Europa y al mundo árabe porque mirar al mundo con prejuicio ideológico es un gran error". Massa afirmó en su discurso que "la apertura indiscriminada de la economía sólo existe en la teoría" y advirtió que "esa historia termina con fábricas cerradas y gente en la calle".
 
"No tener moneda, no tener política de crédito y autoridad monetaria es condenar a la industria argentina al fracaso y al cierre definitivo. Soy un convencido de que si hay algo que tenemos en este momento geopolítico es la enorme oportunidad de que nuestra industria y los sectores emprendedores sean jugadores sumamente importantes a nivel global", apuntó.
 
En otro pasaje de la charla reiteró que en caso de ser elegido presidente "el primer gran cambio" que debe tener el país es "un acuerdo de unidad nacional" para "recorrer caminos de desarrollo". "El aprendizaje de nuestros errores, y en este año de crisis agravada por el endeudamiento y la peor sequía de la historia, nos obligan a establecer como principio rector de la economía el equilibrio fiscal, el superávit comercial, la competitividad cambiaria como instrumento de promoción de nuestras exportaciones y un programa de desarrollo con inclusión de los argentinos", enumeró.
 
Massa
hizo hincapié en que el país "debe corregir asimetrías" porque hay "un federalismo desigual" pero que se debe realizar "atacando la pobreza", a la que definió como "uno de los golpes más dolorosos que tenemos como sociedad". Además de reiterar que quiere ser el presidente "que entierre la grieta" y que "inaugure una nueva etapa en la que el diálogo sea la marca", Massa invitó a los empresarios a sentarse "a la mesa para tomar decisiones, abrir nuevos mercados y generar más trabajo".
 
"Quiero que enterremos que Argentina sea el campo o la industria, es el campo y la industria; quiero terminar con la idea de interior y ciudad. Argentina es un todo maravilloso con enormes recursos y posibilidades", destacó. El ministro de Economía también cargó contra Milei al rechazar sus propuestas de eliminar el Banco Central y su plan de dolarizar la economía.
 
"Les preguntaría a ustedes como industriales cual es el desarrollo industrial hidrocarburífero en Micronesia. Y digo Micronesia porque es uno de los tres países que no tienen BCRA. Los otros dos hasta es difícil pronunciar el nombre", deslizó, y agregó que esos países tienen una similitud que es ser "guaridas fiscales".
 
Sobre la dolarización dijo que impactará "no sólo en números de pobreza" sino en "términos de desarrollo industrial y comercial", y lo ejemplificó con Ecuador, El Salvador y Zimbabue, los tres países que utilizan formalmente el dólar como su moneda, y que tuvieron -dijo- "una caída de sus procesos industriales". También hizo referencia a la deuda que el país mantiene con el FMI, la cual destacó que "no debe ser para financiar gasto corriente ni para fuga de capitales" sino para desarrollar "infraestructura".
 
Massa estuvo acompañado por el empresario Francisco de Narváez, que marcó el clima del encuentro: "Hubo distintas opiniones, pero el empresariado argentino debe elegir en qué país queremos vivir, porque es el momento de poner y no de sacar", dijo.
 
Además, también dijeron presente el embajador argentino en Brasil, Daniel Scioli; la diputada nacional Graciela Camaño, el ex mandatario salteño Juan Manuel Urtubey y el secretario de Industria, José de Mendiguren, entre otros. Por parte del empresariado, asistieron Marcos Pereda, presidente del CICyP; Mario Grinman, presidente de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios; Adelmo Gabbi, titular de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, y Gustavo Weiss, titular de la Cámara Argentina de la Construcción.
 
También estuvieron Jorge Brito (h), de la Asociación de Bancos Argentinos; Nicolás Pino, presidente de la Sociedad Rural Argentina; Eduardo Eurnekian y Adrián Werthein, expresidentes del CICyP; Daniel Funes de Rioja, presidente de la Unión Industrial Argentina, y Miguel Ángel Rodríguez, vicepresidente de la Unión Industrial Argentina, entre otros.



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