Juntos por el Cambio

Qué hace Vidal: largas vacaciones con su novio, libro, charlas con Macri y Larreta y dudas sobre dónde jugar

La ex gobernadora se tomó las primeras dos semanas de enero en Cariló y luego fue a Bariloche. “Todo pagado del bolsillo de ella”, explica su entorno, mientras se espera la salida de su libro. "No es momento de definiciones", dice sobre si será candidata. Menos que menos larga si aplicaría en Provincia o Ciudad. ¿Cuándo decidirá?


En Juntos por el Cambio se desarrollla una interna que no es versión, rumor ni "análisis político", porque fue ventilada en público por sus propios actores participantes. Lo que sí es interpretación es que tiene una particularidad que puede traducirse en un viejo axioma: hay muchos caciques y pocos indios, lo cual genera especulaciones.

En ese camino parecen inscribirse las dudas de María Eugenia Vidal acerca de si presentarse en estas elecciones legislativas 2021 y, en segundo lugar, si hacerlo como aspirante a diputada nacional por la provincia de Buenos Aires -que supo gobernar hasta diciembre 2019- o si volver a su "casa materna" -como ella nombró-, la Ciudad de Buenos Aires. Pero también hay un tercer orden en que influyen esos dos primeros niveles de duda: qué hacer en 2023.

¿Volver a intentar en el Ejecutivo bonaerense, ir por CABA en nombre de Horacio Rodríguez Larreta para competir internamente contra Martín Lousteau, o despegar a un plan alternativo y jugarse por la Presidencia como le pide quien es tal vez su lugarteniente más leal, Cristian Ritondo?

Todo eso debe estar terminando de pulir en las extensas vacaciones que se tomó acompañada por su novio, el periodista deportivo Enrique "Quique" Sacco, que arrancaron con las dos primeras semanas de enero a puro sol y playa en Cariló, y continúan actualmente en el sur, más precisamente en Bariloche y la Patagonia, con más viento, paz y tranquilidad. Ideal para tomar decisiones.  

Desde revista Noticias la fueron a buscar en su última tarde playera y aceptó una breve charla -porque es mejor no hablar "en estos tiempos tan complicados", dijo- no sin antes modificar su vestimenta para las fotos. 

La pregunta directa fue si será candidata en las legislativas de este año. La respuesta: "No es el momento de hacer definiciones. Tampoco es que creo que mi futuro solo depende de la política, tuve vida antes y después de la misma. No quiero presentarme porque sí, si lo hago será porque creo que puedo aportar".

No es lo único que hace dudar a la ex gobernadora bonaerese. No está claro qué quiere Larreta -su jefe político- para ella, no tiene aún definido cuál es su orden de prioridades, tampoco está claro qué hará Mauricio Macri y qué lugares le conseguirá a sus espadas -Patricia Bullrich, por ejemplo- y cómo se construirá la continuidad del acuerdo electoral con los socios UCR -con Lousteau y sus aspiraciones como condición- y la Coalición Cívica -con las amenazas de Elisa Carrió de jugar en Provincia-. 

Pero hay un concepto que recorre la mente de Vidal, dicen los trascendidos que recogió el mismo medio, que pesa: “Cambiemos se puede dar el lujo de perder las elecciones en la Provincia, pero María Eugenia no. Si se presenta allí y pierde, se terminó”, dicen en su entorno, haciendo que quede en claro que el temor de la ex mandataria es destruir su carrera política, cosa que quiere sostener a toda costa a pesar de reiterar que tiene vida "antes y después de la política". 


SOL, MAR Y SUR, PERO TAMBIÉN ROSCA

Las vacaciones de Vidal tienen descanso, tienen amor al estar con Sacco y su hijo mayor, alguna lectura al sol, playa. También descanso, tranquilidad, reposeras y carpas. Fue duro el año pasado, en el que la ex mandataria bonaerense fue una de las primeras dirigentes que contrajo coronavirus, cosa que le valió cuestionamientos acerca de sus reuniones y recaudos sanitarios, así como semanas de aislamiento sin su familia. Todo después de una derrota electoral de amplia gama contra Axel Kicillof, en primera vuelta. 

Pasó seis meses escribiendo su libro. En dos sentidos, parece querer imitar el camino de Cristina Fernández de Kirchner: es un repaso de su gestión -que el caso de Vidal fue de cuatro años y en el de la actual vicepresidenta de 8- y algunas reflexiones hacia el futuro y será publicado por la Editorial Sudamericana, la misma que sacó el material de CFK.

Se espera que esté en marzo en las calles, ocasión que Vidal aprovechará para levantar su perfil y probablemente para definir su posible candidatura.

Antes y durante las vacaciones, que en su entorno se esfuerzan en aclarar que fue “todo pagado del bolsillo de ella” con los ingresos que tuvo entre las charlas privadas que da, el libro y las clases en la Universidad Di Tella y la Austral, también hubo rosca política. 

Si bien dicen que quiso "mantenerse alejada de la política en general y de los políticos en particular", se reunió con el intendente local, el hipermacrista Martín Yeza, que no viene bien en los pronósticos respecto del combate contra el coronavirus. Mucho menos en cuanto al control de las mansiones de ricos sin declarar.

También habla largo y tendido con Cristian Ritondo, quien no sólo dice que quisiera que ella fuera “candidata a Presidenta” -y así se le abriría el camino para aspirar a ser gobernador bonaerense sin su jefa en medio- sino que también contó que Vidal estuvo a punto de ir a un asado junto a él, Yeza y Larreta, a quien al día siguiente se le confirmó el Covid positivo. 

Pero, según Noticias, Vidal también charló con Macri, uno de sus progenitores políticos pero con quien mantiene una distancia de contenido y formas desde antes del fracaso electoral de JXC en 2019. Se vieron antes de que terminase el año y para las fiestas intercambiaron mensajes y una llamada. 


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