Coronavirus

Tordillo: cómo se vive en el último municipio en Fase 5 y cómo se aplican las medidas sanitarias

El partido se encuentra ubicada en la ruta provincial 11, en el límite con General Lavalle. Su cabecera es General Conesa, que cuenta con poco más de 1.500 habitantes. Nueva BA dialogó con su intendente, Héctor Olivera, sobre las características del territorio y las políticas sanitarias que llevan adelante.

Por Tomás Correa


Mucho se habló durante las últimas semanas sobre hospitales saturados, emergencias sanitarias y aumentos de casos en esta segunda ola que, lamentablemente, recién empieza. Por eso, no está de más y hasta es merecido escuchar una buena historia cuando las hay.

El protagonista central es el partido de Tordillo, un pequeño territorio ubicado en el kilómetro 250 de la ruta provincial N° 11. Su cabecera, General Conesa, cuenta con poco más de 1500 habitantes.

Si alguna vez entran a la Ciudad se encontrarán con una escultura de un caballo indomable. El animal es “El Tordillo”: la historia y los relatos de los y las habitantes del partido cuentan que, por más que intentaron muchos y durante muchos años, nadie nunca lo pudo agarrar y, mucho menos, domar.



Hoy en día, a muchísimos años de su nacimiento, Tordillo vuelve a ser noticia en plena pandemia del coronavirus: se convirtió en el último bastión provincial en mantenerse en la “Fase 5”, el escalón de mayor flexibilidad de los determinados por el gobierno bonaerense para aplicar las restricciones y que, de a poco, va desapareciendo con el aumento de casos por la segunda ola.

Sobre el caso, fue su intendente Héctor Olivera quien dialogó con Nueva BA y explicó que el partido que conduce “posee una ubicación geográfica que favorece que contingentes pequeños de personas ingresen y egresen del distrito, por lo tanto, la posibilidad de una circulación comunitaria es menor”.

En ese mismo sentido, agregó: "Esto ya lo habíamos visto en la primera ola, ya que el primer caso llegó mucho después que al resto del país.



Otro de los puntos a favor de Tordillo, según precisaron, es su poca densidad poblacional ya que, en total, solo pasa los 2.000 habitantes, convirtiéndolo así en la ciudad más chica de la provincia de Buenos Aires. En esta ocasión, es un punto que los favorece, y mucho.

Para Olivera, esto también es una ventaja, ya que la proporción total de vacunados es muy alta, y mayor en porcentaje a las estadísticas provinciales y nacionales. En otras palabras, también es una de las ciudades más inmunizadas del país. Son completos.



“Esto quiere decir que hay mucho trabajo detrás de la situación actual. Aunque el problema está lejos de estar resuelto, porque la segunda ola seguramente llegará y debemos estar preparadas y preparados para ello”, agregó el intendente, que integra el Frente de Todos.


“Acá nadie puede vanagloriarse de haber vencido al virus, ni tampoco compararse con terceros. Cada distrito tiene sus características y un caso o diez le incide de diferente manera”



Olivera, a través de Facebook, le pidió a sus vecinos y vecinas que sigan adelante con las mismas medidas de prevención que nos ha permitido llegar a este punto de la pandemia con los números alentadores que manejamos. Una clara muestra de que relajar no sirve, aún teniendo la tasa de casos más baja de la provincia de Buenos Aires.



De esta manera, Nueva BA pudo acerca un poco más la realidad de Tordillo, un territorio que aguanta y donde, afortunadamente, aún no ha llegado el “tsunami” de la segunda ola que tanto afecta a las y los bonaerenses.

En honor a su nombre, el indomable municipio deja la enseñanza de que, aún en las muy buenas, hay que seguir cuidándose y llevando adelante políticas públicas y sanitarias que den respuesta a una eventual llegada del virus. Jugar con fuego siempre termina quemando y, mucho peor, afectando a las y los vecinos de la provincia.


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